dimecres, 11 de novembre del 2009

Copa América: no sé qué pensar

He leído hoy en el periódico que Rita Barberá asegura que no se pagará ningún canon por celebrar en Valencia la edición 33 de la Copa América. Me alegra haber leído esta noticia. Me parece bastante polémico, arriesgado y contraproducente gastar dinero en grandes eventos en una época de crisis como la que vivimos. El gobierno valenciano ha sido criticado precisamente por estos eventos y estas críticas en numerosas ocasiones han sido no sólo aprovechadas sino también alentadas por la izquierda. Y a pesar de que estoy a favor de moderarse en estos tiempos de crisis económica, siento la obligación moral de romper una lanza a favor de un gobierno que, si bien ha abusado de este tipo de eventos y ha pecado de inocente (por aquello de la imagen, pues la que ahora habría que dar es la de austeridad y no la de ostentación), ha sabido aprovechar una de las ventajas de nuestra tierra: el turismo.

Y mientras unos insultan sistemáticamente, impacientes sin saber esperar a observar resultados para tirar la primera piedra, nuestro gobierno ha ido trabajando paso a paso para defendernos de la difícil etapa económica por la que todos estamos pasando. Ha sabido crear puestos de trabajo, ha sabido generar ingresos, con los actos tan criticados por parte de la izquierda: la visita del Papa, el gran premio de fórmula 1, la Copa América... Hace poco escuché a dos personas en el metro, obsesionadas, años después del Encuentro de las familias, con cuánto nos costó la visita del Papa, hablando de la cantidad de flores que se "desperdiciaron" esos días. Esta gente debería saber el gran empujón que supuso este encuentro para el sector de la planta ornamental en Valencia y para las familias que viven de eso. ¿Y qué opinarían de este encuentro los dueños de bares, restaurantes, etc? ¿Y todos los que han sido contratados para montar los escenarios? Si estas personas "criticonas" del metro hubieran obtenido algún beneficio directo de este encuentro, no hablarían así.

Pero tampoco quiero desviarme del tema que ha originado una nueva entrada en mi blog, aún en pañales. Mi desconfianza, cada vez mayor en nuestro gobierno, a causa de tantas noticias sobre la corrupción que lo envuelve, me lleva a pensar que tal vez estos actos que sin duda son económicamente beneficiosos para Valencia han sido promovidos no con la intención de sacar adelante a los valencianos que necesitan trabajo sino con el rebuscado objetivo de "sacar tajada". Lo peor de la desconfianza y del descubrimiento de la traición que la origina es la incertidumbre de todo lo que rodea el objeto de esa desconfianza. ¿Ahora que nos queda? Sé que las primeras víctimas de la corurpción son los políticos. Sí, víctimas de empresarios corruptores. Pero tras ellos, estamos los ciudadanos que les hemos elegido como nuestros representantes. ¿Cómo podemos saber ahora que tras cada acto aparentemente de buena fe no se esconde un empresario corruptor tentando a nuestros dirigentes políticos?

Por esto afirmo: Copa América y demás actos que generan ingresos y empleo en Valencia sí, pero ensuciarlos con la oscura capa de la corrupción no. Señores, por favor, represéntennos con dignidad, no se dejen llevar por la codicia, o no harán más que dar la razón a quienes nos critican.

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